| UN SEÑOR, UNA FE, UN BAUTISMO... Efesios 4:5 . |
|||||||
|
Visita de Jimmy Carter.Un cristiano de corazón y coraje.
Hace un par de años surgió la idea de invitar a Jimmy Carter a España, encargándose Jorge Pastor de estos contactos, dado su cargo de Vicepresidente de la Alianza Bautista Mundial, sus relaciones internacionales y haber coincidido personalmente con nuestro hermano Carter en alguna ocasión. La intención inicial era que estuviera en Madrid por el 140 aniversario del comienzo de la obra bautista y en Terrassa para la inauguración oficial de la Iglesia Bautista Unida (la heredera de la antigua Ebenecer, ya sede de nuestra Convención en 1935), con la posibilidad de visitar otros lugares y aceptar la Presidencia de Honor de ÁBSIDE, la Fundación social y humanitaria de la UEBE que dirige Daniel Banyuls. Cuando al principio de la primavera de este año se conoció la noticia de la concesión del Premio citado y su presencia en Barcelona para recibirlo, se intensificaron los contactos y la reiteración de nuestra invitación. La respuesta del Centro Carter fue que nuestro hermano, Presidente de los Estados Unidos 1977-1981) y Premio Nobel de la Paz 2002, iría a la inauguración del Templo en Terrassa. Al conocerlo, un excelente equipo humano de la Iglesia, liderados por el Pr. Andreu Dionís, se emplearon a fondo. El sábado 3 de julio, a partir de las 2 de la tarde, pudieron respirar con la satisfacción de un trabajo bien hecho. De sobresaliente podríamos calificar la amplia expectación y cobertura en los Medios de Comunicación, particularmente de Catalunya. Entrevistas en periódicos, incluyendo el local-comarcal Diari de Terrassa, Informativos de TV-3, que también emitió el jueves 1 por la noche el programa “Man of Plains” (El Hombre de Plains), población de poco más de 600 habitantes donde nació Carter y su esposa Rosalyn y que algunos domingos superan los 800, por los visitantes que se acercan a la Iglesia Bautista Maranata, de unos 100 miembros y donde es miembro Jimmy Carter y esposa. Igualmente la respuesta político-social fue muy importante, como impresionantes fueron las medidas de seguridad que normalmente acompañan a los ex - Presidentes de EE.UU. El Acto de la entrega del Premio tuvo lugar en el Palau Generalitat el jueves 1 de julio, por la tarde, enviando invitaciones oficiales a diversos Pastores y responsables evangélicos. El Salón de celebración estaba a rebosar, con la presencia del Presidente y Vicepresidente del Gobierno catalán, José Montilla y Josep- Lluís Carod-Rovira, varios Consellers, así como de los ex -Presidentes Pujol y Maragall, además del Embajador de los Estados Unidos y otras personalidades. El Presidente delegado del Jurado, Xavier Rubert de Ventós, explicó que para conceder el galardón por mayoría absoluta entre 197 candidaturas de 54 países se tuvo en cuenta su contribución decisiva a lo largo de su vida en la defensa de la paz, la libertad y los derechos humanos alrededor del mundo, así como su lucha por mejorar las condiciones de los más desfavorecidos. En esta 22 edición este Premio está dotado con 100.000 euros y la escultura “La clau y la lletra” (La llave y la letra) de Antoni Tápies. Además del mencionado representante del Jurado, intervinieron el diplomático Ambler H. Moss, Jr.(en perfecto catalán), que fue parte de su equipo en el tiempo de la presidencia y eficaz colaborador en la devolución del Canal de Panamá a este país y los acuerdos de Camp David entre Egipto e Israel , convenio plenamente respetados por ambas partes hasta el momento actual, el propio galardonado, cerrando las intervenciones el Presidente Montilla, quien mencionó a Martin Luther King (en mi breve saludo personal le agradecí esta mención, recordándole la fe cristiana bautista del Pr. King, la de Carter y la mía). Se citaron algunas frases de Jimmy Carter, que reflejaban su buen sentido del humor: Tras el Acto hubo un tiempo de saludos y refrigerio en el llamado Patio de los Naranjos de la Generalitat. Pero para nosotros el acto de muy especial significado tuvo lugar el sábado 3, a las 11 de la mañana, en nuestra Iglesia Evangélica Bautista Unida de Terrassa en un ajustado programa de poco más de una hora de duración con Gustavo de Juan como moderador, Jorge Pastor (que a pesar de la vértebra rota pudo venir) elevó una sentida plegaria, interviniendo también el Alcalde local Pere Navarro, el Vicepresidente del Gobierno catalán Josep-Lluis Carod Rovira (quien manifestó que Catalunya es deudora con los protestantes, ya que el primer Nuevo Testamento en catalán lo tradujeron protestantes con su espíritu de libertad, democracia y tolerancia…. y que por eso tuvieron que hacerlo desde Londres, además de recordar que los evangélicos es la demoninación que más ha crecido en Catalunya los últimos 5 años), el Pastor de la Iglesia y Presidente del Colegio Pastoral UEBE, Andreu Dionís, finalizando Jimmy Carter (que se encontraba indispuesto esa mañana, aunque nunca perdió su acogedora simpatía y amable sonrisa) . Hasta entonces, en todos los actos se había hablado en catalán y en inglés, pero nuestro hermano sorprendió hablando en español. Entre otras cosas, dijo que lo más importante en la vida es lo que no se ve: paz, libertad, igualdad, humildad, servicio, comprensión, amor….. enfatizando que lo principal es amar a Dios y al prójimo. Le regalaron varias Biblias en catalán. Él suele leerla en idioma español, que aprendió en la Armada, aunque señaló con humor que el lenguaje empleado en el Ejército y el de la Iglesia son diferentes. Tras la firma en el Libro de Honor de la Iglesia, Daniel Banyuls habló con Jimmy Carter (a través de nuestra hermana Lidia González que ejerció de traductora en todo el acto). En principio, aceptó la Presidencia Honor ÁBSIDE (ver foto con el Diploma entregado por nuestro Director de Obra Social), lo que deberá confirmarse por escrito.
Manuel Sarrias-Secretario General UEBE.
La fe de un pequeño gran hombreEl ex Presidente de los Estados Unidos Jimmy Carter inaugura el nuevo templo de la iglesia evangélica Unida de Terrassa JORDI TORRENTS / Terrassa / 3 de julio de 2010 Si hablamos de un pariente lejano de Elvis Presley, de un ornitólogo o de alguien que vive en el mismo pueblo donde nació 85 años atrás, quizá pocos acierten de quien se trata. Si precisamos que entre los años 1977 y 1981 fue el hombre con más poder del planeta, entonces el rostro afable, risueño, azul y casi familiar de Jimmy Carter nos vendrá a la mente. En esa época, Carter tuvo el honor de ser uno de los pocos presidentes de los Estados Unidos que no involucró a su país en ninguna guerra y sí, en cambio, medió hasta el límite para que otros conflictos se suavizaran, como el existente entre Egipto e Israel. Su carrera política terminó cuando tropezó en su camino con Ronald Reagan, pero no su carrera humanitaria, gracias a la labor que, desde hace ya 28 años, desarrolla desde el Carter Center. Carter, con los años, ha ido forjando la leyenda de un mediador, de un pacificador, de un hombre que prefiere la palabra y el acercamiento antes que las armas. Esta tarea fue reconocida, en el año 2002, con el Premio Nobel de la Paz y, este 2010, con el Premio Internacional Catalunya, otorgado por la Generalitat. El ex mandatario recogió el galardón en Barcelona el pasado jueves, aunque en su agenda aceptó incluir un segundo acto (de entre los muchos a los que fue invitado). Si el primero se acercaba a su figura más mediática y visible, la segunda lo hacía a su vertiente más personal, la de su fe. Así, el pasado sábado 3 de julio, Jimmy Carter fue el invitado especial en el acto de inauguración del nuevo templo de la iglesia evangélica Unida de Terrassa (o EEUT, por sus siglas en catalán), un espacio que se convierte en el templo más grande del protestantismo en Catalunya aunque, tal como dijo su pastor Andreu Dionís, lo más importante no son las piedras, y sí el hecho que las personas que forman la comunidad “sean piedras vivas”, unas vidas “comprometidas con Cristo” y que se esfuerzan en “hacer real el mensaje central del Evangelio: amar a Dios sobre todas las cosas y amar a los demás como a uno mismo”. Ante más de 400 personas que llenaban el auditorio del nuevo templo, el pastor egarense recalcó que tenía la sensación de estar haciendo historia en un entorno político con una normalidad democrática y unas libertades que no todos los cristianos del mundo disfrutan todavía. “Hay cristianos perseguidos por su fe alrededor del mundo”, lamentó el pastor de la comunidad bautista, pero su mensaje volvió a teñirse de esperanza cuando recordó que Jesús “es el personaje que ha ejercido una mayor influencia en la historia de la humanidad”, ya que de él “han nacido los principios y valores más universales”. Entre los asistentes al acto se encontraban representadas varias entidades políticas, económicas, sociales, empresariales y religiosas. El alcalde de Terrassa, Pere Navarro (PSC), valoró el valor de la libertad de culto en una ciudad donde la comunidad protestante ha ido ganando volumen y, lo más importante, visibilidad. Por parte de la Generalitat, el vicepresidente Josep-Lluís Carod-Rovira recordó la persecución a la que, hace unas pocas décadas, todavía era sometido el mundo evangélico por el simple hecho de querer manifestar públicamente su forma de entender la vida y la relación con Dios. El acto transcurría con la habitual solemnidad en estos casos, pero cuando Jimmy Carter subió al púlpito, algo cambió en el ambiente. Allí, delante de esas 400 personas, iba a testificar, a exponer con total naturalidad su fe un hombre que llegó a controlar las riendas del país más importante del mundo. Ante la mirada de su mujer Rosalyn y de dos de sus cuatro hijos, Carter regaló lo mejor que puede dar un hombre a los 85 años: dignidad. En el último momento, decidió añadir un regalo más a su visita, ya que predicó enteramente en castellano. Sin guión, sin papeles, pero sin improvisar, y sí dejando que su corazón y su mente se fusionaran para hablar de su pueblo de origen (Plains, en el estado de Georgia), donde conviven hasta once iglesias a pesar de contar sólo con 600 habitantes. Carter centró su mensaje en aquellas cosas que (como la fe, como el mismo Dios) no podemos ver, pero que rigen nuestras vidas: “No es posible ver la libertad; no es posible ver la igualdad, la humildad, la compasión, el servicio a las personas, el amor. Pero éstas cosas son las más importantes en nuestra vida”. Durante unos minutos, Carter dejó de ser el presidente, el hombre poderoso, para ofrecer ese rostro (ya arrugado y con unos ojos que cada vez parecen esconderse más) gastado por los años y por el trabajo, pero con una mirada clara y una sonrisa como la de un niño, como la de alguien con curiosidad todavía por los recovecos de la vida. Carter detuvo su camino esa mañana en Terrassa para transmitir un objetivo vital muy claro: vivir y contagiar aquello más importante e invisible, como es la compasión, la paz, el amor, la mediación, la ternura y el compromiso. Así, el hombre que lideró las negociaciones de paz de Camp David, el retorno del Canal de Panamá al país centroamericano, el restablecimiento de relaciones diplomáticas con China o la creación de ministerios (que no existían en su país) como Educación, Derechos Humanos y Energía, en Terrassa paseó por esas carreteras que, a menudo, parecen secundarias, pero que forman el tejido principal de una vida como la suya: la fe. Andreu Dionís, previamente, había insistido en el día a día de una comunidad “plural, abierta y con vocación de servicio” para dar respuesta a las necesidades del entorno a través de servicios como una guardería, un club de ocio infantil y juvenil, un servicio de atención a personas con discapacidad psíquica, un programa para jóvenes y adolescentes o la colaboración en el trabajo educativo y sanitario que se lleva a cabo en países como Guinea Ecuatorial y Burkina Faso. Dionís recordó que la presencia evangélica en Terrassa se remonta a casi un siglo atrás, con el impulso de una figura clave como la de Samuel Vila que, impulsor de varias iglesias (entre ellas, la bautista Ebenezer, el embrión de la Unida) y un personaje que durante el franquismo se convirtió en uno de los abanderados en la lucha por la libertad religiosa en España. De hecho, Vila se enfrentó a gobernadores, estuvo detenido, recibió amenazas, desprecintó locales de culto cerrados, editó miles de libros y revistas en la clandestinidad (fundó la todavía activa editorial Clie) y llegó a inundar de correspondencia la mesa de Franco. Dando un importante salto en el tiempo, Ebenezer se unifica con dos iglesias más de Terrassa en 1994 y, diez años después, la Unida firma un acuerdo sin precedentes en España, como fue el de una permuta de terrenos para que la comunidad protestante pudiera contar con un espacio de 8.000 metros cuadrados donde edificar un nuevo templo y desarrollar varios proyectos sociales. Y llegamos al año 2010, con el templo construido (ocupa unos 2.500 metros cuadrados) y que, bajo la dirección del prestigioso arquitecto Carlos Ferrater, se ha convertido en un espacio ya emblemático y singular en Terrassa. Se trata de un edificio sobrio y que prima la funcionalidad y el espacio al diseño o la ornamentación innecesaria. Luminoso y dotado de un sistema de geotermia (es decir, aprovechando el agua del subsuelo), puede llegar a ahorrar un 80% de la energía necesaria para climatizar todo el edificio.
Jordi Torrents
|
||||||